lunes, 24 de noviembre de 2008

En momentos de infortunio

Llego a mi casa derrotado, solo como el perro, carente de sensaciones. Amarga esquizofrenia de los perdedores, agarro a Baudelaire, a Nietzsche, a Rushdie...voy en busca de algunas palabras de desgarradora belleza. Es necesario herirse a si mismo para recuperar los reflejos pero hacerlo fisicamente seria demasiado pasajero el ensisismamiento. Recorro mis libros con avidas manos y ojos alados. Tal vez una temporada en el infierno ayude ...¡tan roidos estamos! poco a poco la avidez va bajando y me puedo sentar a leer. A perderme en mis libros en desorden, ahora dickens con grandes esperanzas, ahora holderlin ...de pronto pascal hace su aparicion o el elocuente pascal me abstrae y asi hasta que puedo volver a empezar a crear yo. A seguir mi pekeña vidita estupida. ""Tal vez mañana me salve Wilde que se yo nunca es el mismo aunk siempre sorprende alguno---